Entre todos los recursos usados actualmente en educación, la multimedia se presenta como la herramienta más interesante y con mayores potencialidades, ya que se presta para enfoques educativos enriquecedores, recreando la integración, conexión libre de ideas y característica del pensamiento humano. La multimedia representa un recurso particular en la forma de acceso a la información y su exploración, provee una base consistente para la asociación y visualización de grandes cantidades de información heterogénea y emula, así, el funcionamiento de nuestra memoria.
Llegado este punto, queremos diferenciar dos tipos de multimedia que se aplican en entornos de aprendizaje:
• las presentaciones multimedia o multimedias informativas (enciclopedias, catálogos temáticos, guías, etc.), en las que se ofrece información sin que el usuario participe.
• las multimedias educativas en las que los distintos medios presentan la información estableciendo un diálogo con el usuario, en función de su respuesta o elección.
La Interactividad
El concepto de multimedia está íntimamente asociado al de interactividad.
La interacción humana es una de las características educativas básicas. En este sentido, los recursos multimediales constituyen una herramienta capaz de potenciar la interacción comunicativa del proceso de enseñanza y aprendizaje. En las presentaciones multimedia, el control de la comunicación está en manos del emisor (profesor, museo, etc..); en las multimedias interactivas, la información se presenta de acuerdo con las acciones y demandas del usuario.
Así, puede abordarse el diseño de la multimedia, considerando a la aplicación como una herramienta para la recuperación de información, en la que el usuario dispone de libertad de acceso y desde cualquier punto del sistema obtiene aquella porción de información que necesita, prescindiendo del resto; o como un sistema de exploración de problemas o situaciones; o bien como una herramienta constructiva en la que el alumno participe en la elaboración de la base de conocimientos.
La multimedia educativa deberá comprometer activamente al alumno en un proceso comunicativo en forma de diálogo, planteando cuestiones
Aplicaciones educativas de la multimedia
Los sistemas multimedia permiten un
aprendizaje activo. No sólo es posible ver y oír, sino también interactuar sobre el objeto de aprendizaje, con lo que éste es más efectivo. La utilización de estas posibilidades dentro de la educación, tanto formal como no formal, no constituyen sólo una opción valida, sino que además se trata de cubrir la necesidad de actualizar los modelos de enseñanza-aprendizaje e introducir las tecnologías de la comunicación en la educación.
Dentro del entorno educativo las aplicaciones posibles son muy variadas. Resaltemos tres de ellas por el elevado grado de interactividad, alto nivel de estructuración de información y, por tanto, riqueza expresiva y comunicativa.
Simulaciones; La posibilidad de combinar imagen en movimiento, con las nuevas
técnicas infográficas, nos permiten la simulación de cualquier proceso real o no. El alumno controlará las variables y elementos que intervienen en procesos complejos, sin simplificaciones esquemáticas que entorpezcan y distorsionen el aprendizaje.
Archivo de imágenes; Digital o analógicamente, las nuevas técnicas de almacenamiento de información, nos permiten el archivo de información icónica y el acceso inmediato a ésta. Decenas de miles de imágenes pueden ser consultadas a partir de un pequeño disco láser. El alumno podrá estructurar y clasificar su entorno informacional, lo que permitirá un mejor entendimiento y uso de éste.
Enciclopedias; Las posibilidades de
combinar imagen, sonido y datos de ordenador, de acceder a esta información secuencial o aleatoriamente, nos permite establecer nuevas formas de consulta. La creación de nuevas estructuras de información, nuevas no sólo en su contenido sino en su forma de presentación, permite la estructuración de los contenidos y la inmersión del usuario en dicha información. Esto provoca la adquisición y construcción de una nueva visión de la realidad, de una nueva
sintaxis, de un nuevo lenguaje de comunicación.
Introducción de los sistemas multimedia a la educación
Históricamente, la introducción de las
nuevas tecnologías de la información en la
educación ha estado supeditada al desarrollo de estas tecnologías en otras áreas y no ha sido la propia educación quien ha requerido desarrollos específicos a tenor de sus necesidades. Por otro lado, nos encontramos a lo largo de estos años, con dos corrientes de aplicación. En un principio, se habló de máquinas de enseñar, después del ordenador y la EAO. La utilización de los sistemas multimedia en el aula puede proporcionar un cambio fundamentalmente cualitativo y orientado a conseguir los fines idóneos en educación siempre que ésta se haga en la más pura línea de optimización de resultados en el binomio recursos-necesidades, lo cual requiere, como ya apuntábamos, que el sistema educativo imponga las directrices de dicha utilización al sistema tecnológico y no a la inversa. Así, aspectos como el «cómo utilizarlo», «cuándo utilizarlo» y «qué características puede reunir», han de surgir de un planteamiento educativo que cuenta con las posibilidades actuales de la tecnología y, en función de una serie de consideraciones didácticas, de organización escolar, etc... Habría que analizar desde una óptica educativa, cuáles deberían ser las características idóneas de un sistema interactivo para la educación.
Criterios de implantación de los sistemas multimedia en educación
Básicamente, podemos establecer seis
criterios alrededor de los cuales debe articularse cualquier política de implantación y desarrollo del uso de los sistemas multimedia en la educación:
Objetivo psicopedagógico: habilidad específica a entrenar, aspecto psicológico sobre el que se incide, contenido...
Estrategias de implantación: individual o grupal, escolar o extraescolar...
Estrategias de acercamiento: juegos, secuenciaciones, información previa...
Actividad que se realiza para la consecución del objetivo: simulación, juego, búsqueda de información...
Papel del docente: especialista en aplicaciones multimedia, evaluador, especialista en comunicación, técnico psicopedagógico, realizador, productor, asesor...
Investigación: incidencia sobre factores educativos, influencia de los puntos anteriores en la experiencia, comunicación a otros ámbitos educativos y técnicos. Uno de los aspectos a considerar es que la implantación de los sistemas multimedia en la educación introduce en las aulas de forma activa la imagen. Esto supone la consideración del binomio imagen-datos como elemento nuevo en el proceso de comunicación en el aula. Dicho de otro modo, obtener instantáneamente información icónica y datos, relacionarlos entre sí, posibilita «navegar por la información», posibilita que el alumno investigue y recorra sus propios caminos.
A esto habría que añadir el desarrollo de una estrategia para la investigación previa sobre técnicas pedagógicas concretas a utilizar con estas herramientas y los criterios para la implantación progresiva de estas tecnologías en el sistema educativo. No se trata sólo de adaptar las nuevas tecnologías a lo que existe actualmente en la educación sino de analizar ésta en profundidad, aprovechando las posibilidades de las mismas, transformándolas para que el fruto que se obtenga de estos instrumentos didácticos sea el requerido.
El docente no debe ser un mero consumidor de ciencia y técnica, un aplicador de recetas. El profesor debe entender la educación como un proceso dinámico, fluido, variable, adaptable en todo momento a las circunstancias, de actitud científica e investigadora y crítico respecto a sí mismo y a lo que le rodea. Como cualquier tipo de actividad educativa, la utilización de las aplicaciones multimedia en el aula requiere establecer previamente los objetivos psicopedagógicos que se pretenden alcanzar. En este sentido, hay que insistir en que el uso de estas aplicaciones no son un fin en sí mismo, sino un medio o herramienta.




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